Una de las formas más simpáticas en las que se ha materialitzado la práctica filosófica y que ha servido para divulgar el gusto por el diálogo y la tertulia filosófica es el Café Filosófico. En el año 1992 monsieur Marc Sautet empezó a dirigir su primer Caphé - Philos en uno de los cafés más famosos de París, el Cafè des Phares, situado en la plaza de la Bastilla. Nacían así los denominados Cafés Filosóficos, espacios de debate y crítica filosófica donde poder contrastar o compartir ideas y conocimiento, acompanyados del elegante y cálido aroma de un buen café. Cafés de todo el mundo, museos, centros culturales e incluso empresas ofrecen la posibilidad de participar en cafés y terulias filosoficas a sus trabajadores, usuarios o clientes.
Aunque existen diferentes modalidades y formas de realzar un café filosófico, pues siempre está en funcion de sus objetivos o se realizen de forma regular o puntualmente, nuestra propuesta consiste en una sesión participativa con un toque “de informalidad” ya que no es una conferencia de un experto sino que un “facilitador” conduce, articula e incita al debate abierto, respetuoso y razonado sobre la temàtica propuesta. La estructura general de un café consta de cinco partes de desarrollo con una duración estimada de 2 horas. (que pueden variar orden y duración según la temática concreta de la sesión)
- Bienvenida y presentación
- Breve introducción o contextualitzación de la temática de la sesión
- Diálogo o debate abierto
- Acción o juego o performance
- Cierre









